E N T R E V I S T A S 

Entrevista a Pablo Alejandro Malara, Líder Senior en la Industria Farmacéutica y Biotecnológica

"El desabastecimiento de medicamentos para el VIH no es un problema de producción: es falta de compra del Ministerio"

Por Lucía Matteo - 15/05/26

El acceso a medicamentos en el sistema de salud público involucra distintos actores. Tanto el Estado desde el Ministerio de Salud, como los laboratorios están implicados en los procesos de compra y distribución. En el caso de los tratamientos para combatir el VIH estos circuitos adquieren especial relevancia, debido a la necesidad de garantizar la continuidad del medicamento. 

Pablo Malara es Licenciado en Administración de Empresas y líder de la industria farmacéutica y biotecnológica. Con 36 años de trayectoria en el sector, trabajó en distintos laboratorios argentinos y del exterior. Fue Director Comercial en Laboratorios Richmond y Product Manager en Gador, ambos de los principales fabricantes de medicamentos antirretrovirales para el VIH. Su amplia experiencia en el área comercial y financiera del sector le permitió conocer en detalle las dinámicas de producción, abastecimiento y comercialización de medicamentos en relación con el sistema de salud público. 

Cuando en un hospital público hay desabastecimiento de antirretrovirales, ¿tiene que ver con que la producción de los laboratorios es insuficiente?

No, tiene que ver con falta de compra del Ministerio. En algunos casos con la decisión política de querer achicar gastos, no se vuelve a hacer un llamado a licitación. O se espacian las licitaciones más de lo aconsejable. Y lo que sucede es que el paciente va al Hospital a buscar su medicación y no está. Y le dicen "vení dentro de un mes". Esto ya ha pasado. Recuerdo que salieron en las noticias pacientes con HIV que estaban a lo mejor 3 o 4 meses sin tratamiento. Esto es grave porque lo que hace el retroviral es bajar la carga viral: si vos no la bajás y vuelve a subir, empiezan las complicaciones. El virus genera resistencia.

¿Y qué se hace en estos casos? ¿Qué alternativa se le brinda al paciente?

Hay un mecanismo que corre en paralelo a esto, que podríamos definir como una tabla de salvación por tiempo muy limitado, que son los Bancos de Drogas. Hay un Banco Nacional de Drogas y un Banco Provincial de Drogas. Son bancos que tienen distintas medicaciones (diabetes, oncología, HIV, etc) pero en menor cantidad. No tienen los grandes volúmenes que requiere un programa de HIV. Eventualmente cuando algún centro de salud no tiene la medicación, puede pedírsela al Banco. Y si éste la tiene, le da la medicación bajo una modalidad de intercambio. Puede ser a cambio de algún servicio o alguna otra medicación que al Banco de Drogas nacional o provincial le pueda venir bien.

¿Cómo llegan los medicamentos de los laboratorios a los pacientes HIV positivos?

Todo lo que es medicación para VIH se maneja estrictamente por licitación. Esto significa que no hay mercado privado. No existe tal cosa como un paciente que se acerca a una farmacia y compra un producto. Los tratamientos son retirados en un centro de salud o en una obra social.

¿Cómo funcionan las licitaciones en Argentina?

Primero el Ministerio lanza el pliego y los laboratorios tienen que comprar ese pliego para ver cuántas líneas de producto pueden cotizar de todas las que ahí figuran. Supongamos que son diez líneas y el laboratorio tiene siete productos de esas diez líneas. Entonces se cotiza, se presentan los pliegos y se hace una compulsa de precio. Luego se hace la apertura de pliegos y se designa quién es el laboratorio que ganó en cada una de esas líneas.

¿Cuántos laboratorios participan en estas licitaciones?

No sé decirte con precisión cuantos, pero no son muchos los laboratorios que participan en licitaciones para este tipo de medicación. Una empresa nacional como Gador, por ejemplo, tiene varios antirretrovirales a través de una licencia de Gilead, una biofarmacéutica de Estados Unidos líder en tratamientos de VIH y cáncer. Laboratorios Richmond, Elea, Merk Sharp and Dome también participan en las licitaciones públicas.

¿Y cuáles son los organismos que se ocupan de hacer las licitaciones?

Las compras las hacen los Ministerios de Salud de la Nación y de la Ciudad, con frecuencia anual o bianual. Se adquiere un gran volumen que permite negociar un precio más bajo que si compraran todos los meses. Pero la entrega no se hace toda junta en el mismo momento. El laboratorio tiene que ir entregando en distintas fechas pautadas. Se hace la primera entrega y lo que hace el Ministerio es dar a los hospitales o los centros de cabecera que están en el programa. Por ejemplo el Muñiz, que es uno de los más importantes en HIV.

El Ministerio es entonces el nexo entre los laboratorios y los hospitales, ¿la distribución está a cargo del Ministerio?

Exacto. El ministerio cada tanto lanza la licitación y nosotros como laboratorio cuando compramos el pliego, cotizamos y ganamos, le damos toda la medicación al Ministerio que es el encargado de ir distribuyendo a los distintos centros de salud.

¿Qué tiene que hacer un paciente para recibir la medicación?

Los pacientes tienen que ser inscritos en el Programa. Es totalmente confidencial y anónimo, por una cuestión de discriminación. Eso antes pasaba, ya no. Cuando se entrega este tipo de medicación no aparece el nombre de José Pérez. Es una caja de productos que solamente dice cuál es el producto original.

¿Cuál es el precio de un medicamento para HIV?

Aproximadamente entre 1.500.000 y 2.500.000 pesos. Symtuza por ejemplo, es el nombre comercial de un antirretroviral importado que combina 3 drogas (darunavir, cobicistat, emtricitabina y tenofovir alafenamida). Es una pastilla que se toma una vez al día. La caja por 30 comprimidos cuesta más de $2.450.000.

¿Cuán frecuente es que en Argentina los laboratorios no produzcan el stock suficiente de los medicamentos antirretrovirales?

La Cámara de Laboratorios no ha reportado ningún problema de quiebre stock o stock out respecto a productos de HIV. Yo tengo 36 años en la industria farmacéutica y en todo este tiempo la Argentina nunca tuvo que recurrir a Brasil para reabastecerse de tal o cual medicamento. Es más, Argentina exporta este tipo de medicinas a países de África por ejemplo. Desabastecimiento a nivel productivo no hay nunca.

¿En quién recae la responsabilidad del desabastecimiento de medicamentos de HIV?

En el Estado. El Sistema de Salud Público el tema del desabastecimiento de medicamentos no es nuevo ni se le puede adjudicar a un gobierno específico. Es algo que se viene dando históricamente. La responsabilidad de los laboratorios es producir, pero por sobre todo garantizar la calidad y trazabilidad del producto. Desde que importa la materia prima y pasando por todas las etapas de fabricación hasta la entrega, el laboratorio garantiza que ese medicamento no se alteró, que estuvo en condiciones de temperatura controlada. Un medicamento HIV contaminado puede matar a una persona. Hay una responsabilidad farmacéutica que se extiende hasta el momento en que el paciente toma su medicación.

¿Notas algún cambio negativo en el sistema de salud argentino a lo largo de los años?

En mi opinión, no ha cambiado tanto a lo largo de los años. Yo creo que en Latinoamérica, el nuestro es el mejor sistema de salud. Porque es un sistema solidario. De hecho, viene alguien de afuera sin tener obra social ni ningún tipo de cobertura, va a cualquier hospital público y lo atienden y le dan la medicación. Eso en otras partes del mundo no sucede.

¿Creés que hoy se priorizan más los intereses económicos sobre la salud pública?

Hay un tema de gestión pública. Porque desde el lado de la producción vimos que no hay problemas. El productor realmente tiene la capacidad para producir. Es más, todos los laboratorios siempre tienen algo que se llama stock mínimo o stock de seguridad, donde siempre se tiene una producción en el almacén. También se almacena materia prima para cubrir si hay un aumento muy grande durante los próximos seis meses. Entonces ese stock de seguridad permite que ante cualquier epidemia de algo se responda rápidamente. Entonces el laboratorio hoy por hoy e históricamente no tiene ningún problema. Lo que sí sucede, a nivel Estado, es que el gobierno no suele comprar la totalidad del producto que hace falta. Pongamos un ejemplo: en la Argentina hay -lo invento, no sé exactamente el número pero supongo- 500.000 personas HIV positivas que reciben medicación, pero el Estado compra medicación para 400.000. Bueno, hay algo ahí que no cierra. Hay 100.000 personas que no lo reciben o que eventualmente un mes lo reciben y otro mes no.

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